domingo, 18 de enero de 2009

EL PERFIL DEL MALTRATADOR MAS VIOLENTO...


VIOLENCIA CONTRA LA MUJER (I)
El perfil del maltratador más violento
Un estudio con 76 presos revela la alta tasa de trastornos de personalidad
La mayoría de los que cometen delitos leves esconde problemas culturales

Ilustración de Elena Águila

PATRICIA MATEY
MADRID.- Tras un maltratador se oculta un hombre machista o uno emocionalmente inestable y dependiente. También puede esconderse alguien enganchado al alcohol y a las drogas, o que sufre una enfermedad mental. Pero tras la mayoría de los que cometen los delitos más graves habitan uno o varios trastornos de la personalidad y muchos de ellos tienen tendencias psicopáticas.

Éste es el hallazgo realizado por Javier Fernández Montalvo, de la Facultad de Psicología de la Universidad Pública de Navarra y Enrique Echeburúa, catedrático de Psicología Clínica en la Universidad del País Vasco, tras analizar la existencia de alteraciones de personalidad y psicopatías en 76 hombres, de 19 a 71 años, que estaban en prisión por haber cometido un delito de violencia de género.

Javier Madina, psicólogo y especialista en aspectos clínicos y perfiles psicopatológicos del hombre maltratador en Guipúzcoa, destaca que los rasgos "apuntados en el trabajo no son los comunes en los maltratadores de delitos leves. Estos últimos son personas que saben perfectamente lo que hacen. Aunque pueden ser un poco obsesivos, su actitud se debe fundamentalmente a la educación y a problemas culturales".

Los participantes, que llevan encarcelados una media de dos años, forman parte de una investigación más amplia sobre la evaluación de un programa de intervención psicológica con presos por malos tratos desarrollado en 18 centros penitenciarios. "Un aspecto significativo es que el 18,4% ha cometido un delito de homicidio (o al menos lo ha intentado) contra su pareja y el 35,5% tiene antecedentes penales", explican los autores en el trabajo, que ha visto la luz en la revista 'Psichothema'.

Trastornos de la personalidad
También resulta llamativo para los investigadores el hecho de que un 38% tenga antecedentes psiquiátricos, "fundamentalmente trastornos adictivos y depresión", insisten.

Pero el dato más relevante de la investigación señala que el 86,8% de los reclusos por malos tratos muestra al menos un trastorno de personalidad y un 14,4% tiene tendencias psicopáticas claras. Estas cifras, coherentes con las de otros estudios previos según refiere el trabajo, están muy por encima de las tasas habituales entre la población general.

"Sabemos que los maltratadores no tienen una patología mental grave, porque cumplirían sus condenas en institutos psiquiátricos penitenciarios. Pero también sabemos por su comportamiento, que tampoco son personas normales. Con este estudio hemos tratado de establecer qué problemas tienen para poder diseñar terapias adecuadas para su reinserción", explica a elmundo.es el profesor Enrique Echeburúa.

No obstante, los especialistas se muestran prudentes con los resultados ya que la muestra del trabajo "es pequeña, por eso hay que valorar los datos con más cautela. Sobre todo teniendo en cuenta que las conclusiones se basan en maltratadores en prisión, que son los sujetos más violentos", comenta María del Rosario Mesonero, vocal del Colegio Oficial de Psicólogos de Las Palmas de Gran Canarias que participará este fin de semana en las III Jornadas Estatales de Violencia de Género, que se celebrarán en Las Palmas.

Divorciados y con antecedentes
Las personas con trastornos de la personalidad muestran dificultades para manejar su estrés, los problemas cotidianos y, a menudo, tienen relaciones interpersonales tormentosas con los demás. El problema se puede presentar de forma leve o severa, pero en ambos casos el tratamiento es complicado. Entre los presos del estudio, los trastornos dependientes, compulsivos y paranoides fueron los más frecuentes.

Por si fuera poco, "el número medio de estos trastornos diagnosticados para cada sujeto en el estudio fue de 2,5. Esta cifra refleja una presencia masiva y, probablemente, excesiva", recuerdan los autores del estudio, que señalan que tal vez este hallazgo "se deba a los instrumentos de evaluación utilizados en la investigación".

Se ha observado, además, que, entre los presos evaluados hay un predominio de maltratadores divorciados (59%), por encima de los solteros (23%), casados (13,%) y viudos (3%). "El 35% presenta antecedentes penales, lo que significa que dos de cada tres sujetos son delincuentes primarios y están inmersos en una carrera delictiva", agregan los autores. Y su nivel socioeconómico oscila clase baja y media-baja.

"La alta tasa de trastornos de personalidad observada en los maltratadores de la muestra indica la necesidad de continuar con esta línea de investigación. Se trata, como ya se ha señalado, de identificar subtipos específicos de agresores y desarrollar así programas concretos de evaluación e intervención adaptados a dichas características", determinan las conclusiones del ensayo.

Factores de riesgo para las víctimas
Dos millones y medio de mujeres confiesan haber sido víctimas de maltrato en algún momento de su vida. En 2007, el número de mujeres asesinadas a manos de sus parejas ascendió a 74. "En los últimos años se ha producido un aumento considerable de las investigaciones relacionadas con los hombres que agreden física o psicológicamente a la mujer. Ello ha traído consigo un conocimiento más preciso del perfil psicológico que presentan estos maltratadores, tanto de los que continúan viviendo con la víctima como de aquéllos que cumplen condena en prisión", reza el estudio.

Por todo ello se sabe que llevar más de 10 años casada, haber recibido malos tratos físicos habituales y amenazas de muerte, pertenecer a una clase social baja, haber abandonado a su agresor después de una larga convivencia y llevar separados de hecho menos de nueve meses son los principales factores de riesgo para las víctimas.

"En estos casos, el homicidio es el último episodio de una historia anterior de malos tratos", reconoce Enrique Echeburúa en otro artículo sobre el perfil psicopatológico de los hombres violentos contra la pareja y los programas de intervención, realizado para el Centro de Estudios Jurídicos, adscrito al Ministerio de Justicia.